|
Realmente no se si esto va acá porque no se si se puedan definir como “experiencias místicas”, pero no pille un lugar mejor.
Mi mente me dice “no postees esto, nooo…”, pero de hace algún tiempo le estoy llevando la contra para que vea quien manda así que ahí vamos… jajaja…
En mi vida he tenido dos tipos totalmente diferentes de experiencias raras, digo dos tipos porque se repitieron más de una vez cada tipo.
La primera cosa aunque no estoy seguro, es lo que tiempo después supe que la ciencia caracteriza con el nombre de “alucinaciones hipnagógicas e hipnopómpicas” (si, rarito los nombres, se refieren a que puede ocurrir en la noche justo cuando te estas quedando dormido, o en la mañana al despertar, los dos en ese estado entre el sueño y la vigilia).
No se si serian del mismo tipo porque nunca vi nada raro o sea nunca alucine. A mí siempre me ocurrió en la mañana o en el día, nunca de noche, lo que ocurría es lo siguiente:
Uno se encuentra tendido en la cama, cuando de pronto se da cuenta que no se puede mover... todos y cada uno de los músculos del cuerpo están paralizados. Me parece que solo se podían mover los ojos, porque al menos recuerdo que podía mirar.
Lo que sigue no se si ocurría siempre, pero por lo general uno se encuentra mirando a la pared o en un ángulo en que no puede ver bien toda la habitación.
En ese momento sientes que alguien o algo esta parado junto a tu cama… no sientes ningún ruido ni algo parecido. Lo único que tienes una sensación y la absoluta convicción de que hay algo ahí.
Con esto te viene una sensación de miedo y desesperación extrema, tu lo único que quieres es ver lo que esta ahí, o ver que te va a hacer. Pero no puedes moverte, estas paralizado y eso hace que te entre mas pánico. También un poco como que vas a caer en algo que no sabes que es.
Uno trata de moverse con todas sus fuerzas pero es inútil, llega un momento que estas tan urgido, que haces un esfuerzo máximo (pero ¡máximo máximo! con todo tu ser), y de pronto en un parpadeo tu cuerpo sale de ese estado.
Al instante toda la sensación de miedo, desesperación y pánico se acaban en el acto.
También recuerdo que una vez ya de adulto (20+ años no me acuerdo bien), volví otra vez a tener esa misma experiencia. Pero esta ves casi sin miedo, al menos no ese miedo irracional que hace que te entre el pánico. Porque sabia de que se trataba, así que simplemente trate con todas mis fuerzas de salir de ese estado y lo hice, de todas maneras da un poco de miedo, pero al menos podía razonar perfectamente y tener los sentidos en lo que estaba pasando.
Cabe señalar también que no son experiencias que duraran mucho tiempo, duraron solo unos segundos, claro que son segundos que te parece una eternidad jajaja…
Bueno esa es un tipo. Del otro tipo nunca he escuchado de algo semejante.
No era desagradable como la que relate antes, aunque tampoco se podría decir que era agradable. Mejor la describo como pueda.
(Intermedio, pensado como diablos la describo… jajaja)
A ver, ni la real sensación ni lo que percibía lo podría describir exactamente, pero es para que se hagan una idea.
Esta experiencia también la tuve varias veces, pero solo una vez con tanto detalle que me parece fue la primera vez y es la que les describiré ahora. Las otras eran mas la sensación de lo que sentí esa vez. Pero no percibía nada como lo que vi la primera vez.
Estaba tendido en la cama una mañana, mirando no me acuerdo si era la pared, o el techo del camarote o una visión general.
De pronto como que me sentí pequeño, pero solo la sensación porque aun podía ver las cosas. (Otro intermedio…)
En realidad como que si podía ver las cosas deformándose y creciendo, o al menos tenía la sensación de ello, pero de todas maneras podía ver las cosas normalmente.
Esto llega a un punto en que parecieras que fueras tan pequeño como un átomo o algo parecido.
Entonces miras la pared, y la veías normalmente, pero compuesta por cada átomo, o sea era como si fuera una televisión desintonizada y de alguna forma podías concebir cada átomo que la formaba.
Esto ya era de por si era abrumador para la mente porque supongo que solo seria la sensación, pero sentía que tenia todo eso en la cabeza y realmente me superaba. Pero eso no era todo.
A la par de eso, sentías la total y absoluta convicción de que tenias que contar cada uno de los átomos, o sea si o si, sin objeción, sin excusas, sin pensar siquiera en la posibilidad de no hacerlo, solo eso, para eso existías, no existía nada mas. Todo tu ser solo sabía que debía hacerlo.
Les digo que eso te producía una sensación realmente avasalladora, no es el sentimiento exacto, pero lo puedo describir como una absoluta angustia y entera desolación. Porque sabias que nunca jamás terminarías de contar. Mi mente se quedaba completamente abrumada y absorta mirando la pared, si saber ni siquiera si empezar o no a contar.
Como les dije, no puedo catalogar eso como bueno o malo. Porque incluso en el momento no me lo pareció así. De hecho me ocurrió una pocas veces mas, no toda la experiencia, solo parcial y las ultimas solo ese sentimiento abrumador.
Pero incluso, después trataba de extender la experiencia todo lo que podía, no porque me produjera placer o algo así. Si no que era porque el sentimiento era tan profundo, extraño y distinto que me parecía ¡genial! Jajajaja…
Lo digo en serio, o sea como era muy raro, trataba de sentirlo para ver bien que era. Pues como le digo tampoco era algo que pudiera catalogar como desagradable.
Como sea eso paso en mi niñez-adolescencia, me parece que fue la primera y ya de adulto la ultima… pero no recuerdo cuantas veces, solo se que poquísimas, mas de 4 o 5 veces no creo.
Bueno eso es lo que puedo contar por el momento.
Si creen que necesito ir a ver a un psiquiatra… estoy totalmente de acuerdo con ustedes… jajajaj…
Saludos.
|